10 may 2011

2.1 – La sombra de la corona.

Con Satori en el papel de Samuel
Con Patri en el papel de Elisa
Con Darkkz en el papel de Oserrim



Ayer eran tres desconocidos, ahora eran compañeros.

Elisa era una joven daquir (conocidos comúnmente como medianos) que había llegado a la ciudad tras varias semanas vagando por los caminos, hacía 3 meses que una plaga había asolado su pueblo en la región de Abarrizo y junto a su madre y su hermana habían decidido viajar hacia la costa en busca de nuevas oportunidades para empezar de cero. Tenían que evitar los caminos frecuentados y las poblaciones grandes puesto que no tenían papeles ni dinero para los sobornos y su presencia en el reino de Cordalena era ilegal. Tras una semana de viaje su hermana y su madre comenzaron a mostrar síntomas de la misma enfermedad que les había forzado a abandonar su tierra, nadie quiso dar cobijo a una familia de daquirs y en dos días ambas habían muerto. Elisa las enterró con las fuerzas que le quedaban y llevó consigo como recuerdo el colgante de su madre que había permanecido en la familia durante generaciones. Elisa decidió cambiar su rumbo, se dirigiría a la capital del reino, Cordala, donde estaba el dinero y empezaría de cero consiguiendo el oro de los mismos bolsillos de sus habitantes. Nadie la había ayudado cuando necesitó ayuda y ahora tenía que empezar a pensar en sí misma.

Oserrim había servido como soldado en el ejército de Cordalena durante demasiado tiempo. Pagaban una miseria, te jugabas la vida y la comida era una autentica porquería. No había muchos krumell como él en el ejército, pero una vez que te seleccionan para formar parte de él no puede negarte. Los humanos solían dejar el trabajo sucio a los krumell y siempre estaban en primera línea de batalla. Tras una batalla especialmente cruenta en la que la mitad de la unidad fue masacrada y el resto se dio en retirada. Recuperó la consciencia rodeado de cadáveres, estaba malherido y la batalla había terminado. Tardó varios días en reponerse y cuando volvió al campamento descubrió que le habían dado por muerto. Oserrim decidió aprovechar esta oportunidad, tomó el primer barco de vuelta a Cordalena y decidió dejar atrás su anterior vida para empezar de nuevo. Puso rumbo a la capital donde sabía que gente como él podía conseguir rápidamente trabajo como mercenario protegiendo algún local sin correr grandes riesgos.

Sínuel era un elfo que mantenía una vida sencilla en un pequeño valle boscoso junto a su clan hasta el fatídico día en que el árbol de sus ancestros comenzó a marchitarse. El árbol de los ancestros es el pilar que sostiene el clan, por medio de él los ancianos pueden acceder a la sabiduría y el conocimiento de los ancestros de la tribu cuyos espíritus habitan el árbol y la muerte del árbol significaba el final del clan. Sínuel era el aprendiz del anciano chamán del clan y aunque aún era joven estaba destinado a convertirse en el chamán de la tribu algún día. El anciano le explicó que la muerte del árbol de los ancestros era inminente y el clan debía ser disuelto para que cada miembro emprendiese una nueva vida y fundase un nuevo clan lejos de allí, pero como aprendiz de chamán la misión de Sínuel era diferente. El anciano le entregó la última semilla del árbol y le explicó que debía plantarla en la arboleda ancestral para que los ancestros del clan pudieran reunirse con los ancestros de antiguos clanes ya extinguidos. Por desgracia la ubicación de la arboleda es un misterio y la única pista que el anciano le dio antes de despedirse fue que los propios ancestros le guiarían en su búsqueda. De aquello hace ya 3 meses y ningún ancestro de ha puesto en contacto con Sínuel. Su búsqueda de la arboleda le ha llevado a mezclarse con la raza humana puesto que cree que en alguno de los numerosos libros que escriben podría encontrar información útil para su búsqueda. Accedió al reino de Cordalena a través de las montañas donde estaba ubicado su pequeño valle eludiendo sin saberlo a la guardia fronteriza y su búsqueda le ha llevado de un poblado a otro sin resultados. Puesto que los elfos no son muy comunes por aquellas tierras Sínuel decidió adoptar un nombre humano que añadido a su capucha le hiciese pasar desapercibido. Ahora sus pasos le han llevado hasta la ciudad de Cordala, la ciudad más grande del reino. Si hay alguien en el reino que tenga información sobre lo que busca debe de estar allí.

Por diferentes razones estos tres individuos ahora se encontraban sentados en la misma mesa, en una taberna de Cordala llamada “La copa de plata”. Cuando llegaron a la ciudad no tardaron en ser interceptados por alguien que les ofrecía un trabajo bien pagado y puesto que por diferentes razones todos necesitaban el dinero aceptaron. El humano que les había contratado les había citado allí, se había presentado como Lucas y tan pronto como se sentaron en la mesa comenzó a explicarles para qué les había contratado.

Fueron un par de trabajos no muy complicados y ciertamente estaban bien pagados aunque fueran de dudosa legalidad. El primero consistió en darle una paliza a un supuesto maltratador y el segundo en colar un paquete dentro de la ciudad sin que este fuera descubierto por la guardia. Una vez completados los trabajos se reunieron de nuevo con Lucas en “La copa de plata”. Tras pagarles Lucas les explicó que el trabajo realizado era en realidad para poner a prueba las habilidades de los tres y la habían superado. Lucas les explicó que trabajaba para una organización que extendía su dominio por toda la ciudad, desde el distrito noble hasta las afueras, “La sombra de la corona” es como se hacen llamar y se encargan de cubrir las necesidades de los ciudadanos aplicando su justicia al margen de la ley. La organización estaba captando nuevos miembros y si aceptaban unirse a ellos conseguirían un puesto fijo y bien remunerado. Los tres aceptaron.

Antes de pasar a formar parte de la organización de forma definitiva debían encargarse de un último trabajo, aunque este sería algo más complicado que los anteriores. Un mercader del distrito gremial había estado estafando a otros ciudadanos y debían recuperar el dinero robándoselo al mercader. El distrito gremial estaba mejor vigilado que el distrito bajo, tendrían que llevar cuidado para no llamar la atención de la guardia.
Dedicaron un par de días a recopilar información. Samuel se hizo pasar por un cliente para reconocer el terreno desde dentro. El negocio era un taller de joyas y tallado de piedras que ocupaba la planta baja del edificio, en la planta superior vivía el comerciante con su esposa. Samuel entabló amistad con el comerciante y gracias a esto supo que el vigilante que tenía contratado se marchaba unas horas después de cerrar el negocio, sería entonces cuando actuarían.
Lucas envió a uno de sus agentes a encontrarse con el trío. Se presentó como “Cuervo” y les dijo que estaba allí para proporcionarles apoyo tras lo cual Oserrim se burló de el por estar al servicio de unos recién llegados. Cuervo no se tomó muy bien las bromas del krumell y se marchó de allí bastante molesto.
A la noche siguiente acecharon en las sombras hasta que el vigilante abandonó el comercio, entonces aprovecharon un hueco entre las patrullas de la guardia y Elisa utilizó su recién adquirido juego de ganzúas para forzar la entrada. Una vez dentro registraron todo el piso de abajo. La caja del mostrador estaba vacía pero encontraron una caja fuerte en la zona del taller oculta detrás de un cuadro. Con esfuerzo Elisa logró abrirla y en su interior encontraron un cajón de madera repleto de pepitas de oro, probablemente destinadas a trabajos de orfebrería. Eran valiosas pero aún no alcanzaban la cantidad que estaban buscando así que decidieron continuar con el piso superior donde en aquellos momentos el mercader dormía con su esposa. Puesto que era la más sigilosa fue Elisa la que se adelantó a explorar el piso superior. Tras un análisis de cada habitación termino por encontrar una segunda caja fuerte detrás de un cuadro en el dormitorio donde la pareja dormía. La caja no fue un problema para Elisa que forzó la cerradura sin hacer ruido. En su interior encontró además de algunos documentos varios sacos repletos de monedas, los cogió todos. Con las pepitas y los sacos tenían mucho más de lo que habían venido a buscar y cuando se disponían a abandonar el edificio un estridente sonido de cristales rotos interrumpió el silencio de la noche. Aquel ruido que provenía de la fachada del edificio despertó a la pareja e hizo que el trío se dirigiese hacia la puerta trasera lo más rápido que podían correr cargados con tanto oro. Por suerte nadie les cortaba el paso, se escabulleron de allí por los oscuros callejones llevando con ellos la recompensa de un trabajo bien hecho.
A la mañana siguiente se encontraron con dificultades para abandonar el distrito gremial. La guardia estaba registrando a aquellos que cruzaban las puertas probablemente en busca de la fortuna robada del mercader así que en vez de dirigirse hacia el distrito bajo de la ciudad ascendieron a las granjas altas, donde apenas había vigilancia y descendieron a través de la montaña por pedregosos senderos de cabras.

Una vez a salvo separaron la cantidad de oro que debían recuperar para Lucas y se repartieron el resto, ninguno de ellos había visto antes tanto oro junto. Aquella tarde se encontraron con Lucas de nuevo en “La copa de plata” y tras entregarle el oro este les felicitó por el trabajo bien hecho y les dio la bienvenida a la organización “La sombra de la corona”. Lucas les habló entonces sobre los detalles de la organización, sobre su poder que aumentaba a cada día y sobre Gizmo, el autentico líder de “La sombra de la corona” que controlaba todo desde las sombras. Lucas les habló sobre la importante labor que realizaban dentro de la ciudad, sobre como combatían por la justicia y sobre como ayudaban al ciudadano corriente contra las injusticias de una sociedad clasista movida por el dinero y la corrupción.

Los tres fueron alojados en un piso franco vacío que la organización poseía en el distrito bajo, al entrar en la organización recibieron nombres en clave para mantener el secretismo en las misiones. Elisa fue nombrada “rata”, Oserrim fue nombrado “Jabalí” y Samuel fue nombrado “serpiente” y recibieron también documentos falsificados que los acreditaban como ciudadanos de Cordala. Durante semanas se encargaron de numerosos trabajos similares a los ya realizados y fueron conociendo a algunos de los miembros de la sociedad (supieron también por el propio Cuervo que fue el quién rompió el cristal de la casa del comerciante como escarmiento por ridiculizarle, lo cual no les hizo mucha gracia).
Durante estas misiones demostraron estar bien capacitados para el puesto que se les había concedido dentro de la organización, ahora tenían un hogar y aliados poderosos. Estaban amasando además una buena cantidad de oro que permitió a Samuel adquirir algunos libros con los que comenzar su investigación (entablando además amistad con el anciano librero). Con los documentos falsificados Oserrim había conseguido finalmente dejar atrás su vida pasada y el futuro era bastante prometedor. Elisa había encontrado un nuevo lugar al que llamar hogar, tenía dos compañeros que bien podrían ser futuros buenos amigos y con esto superar la pérdida de su familia se haría menos difícil, su madre estaría orgullosa de ella.

1 comentario:

Patri dijo...

Qué guay! Un buen resumen, no te has dejado nada importante, me encanta mi historia! =)