17 abr 2012

3.5 – El baile



Con Satori en el papel de Máximo Delawer
Con Kino en el papel de Ulric Delawer
Con Laja en el papel de Zacarías Delawer
Con Gloria en el papel de Milla Delawer
Escrito por Gloria



Al día siguiente, tras descansar de una ajetreada noche recorriendo los subterráneos de la ciudad los hermanos comienzan los preparativos para sus respectivas misiones. Mientras Milla se marcha con el regulador para acompañarlo a la fiesta en el castillo, Ulrich y Máximo se preparan para entrar nuevamente en los pasadizos.

Milla y el regulador llegan al castillo, todo parece normal y nadie les corta el paso, seguramente el gobernador no quiere ningún escándalo. Los sientan en la zona más apartada del gran salón, junto a grupo de nobles. Tras disimular un rato, Milla abandona la mesa y se dirige hacia la zona de baños, que como ya sabían por los planos obtenidos en los barrios bajos, se encontraba junto a las escaleras. Se asegura de que no hay guardia vigilando y decide bajar primero a las mazmorras para desbloquear la entrada que sus hermanos utilizarían mas tarde para colarse en el castillo. Tras completar la misión con éxito y sin percances decide arriesgarse a subir a la planta superior y buscar ahí cualquier información que pueda resultar util en la acusación de corrupción contra el gobernador. Vuelve a asegurarse que no haya guardias vigilando los pasillos, y al no ver a ninguno se dirige hacia donde debería de estar el despacho del gobernador según el mapa que tienen, pero la puerta está cerrada, prueba por la habitación del gobernador, pero la puerta que da al despacho también está cerrada. Como no puede hacer más, decide bajar a avisar al regulador, a ver si él tiene más suerte.
Se sienta de nuevo en su mesa, intentando entablar conversación y disimular hasta que llegue la hora de actuar, incluso sale a bailar con un joven noble, Lord Castel que se muestra bastante interesado en la muchacha. Pasado unos momentos el regulador se ausenta, y transcurrido un tiempo vuelve, informando a Milla que ya tiene todos los papeles que necesitan y que están a buen recaudo en las mazmorras donde nadie se tropezará con ellos por accidente.

Mientras el regulador y Milla “disfrutan” del baile, Ulrich y Máximo llegan al castillo por las mazmorras tras un viaje silencioso y lúgubre por los subterráneos. Encuentran resistencia con una de las puertas, pero consiguen echarla abajo sin llamar la atención, y atraviesan con facilidad la segunda puerta abierta anteriormente por Milla que les sitúa directamente en la planta baja del castillo. Siguiendo el plan previamente trazado suben sin complicaciones a la primera planta y pasan a comprobar las puertas del palco donde se prevee que el gobernador de su ya habitual discurso. Las puertas laterales están cerradas con llave y la principal abre hacia dentro, algo que les viene bien para bloquearlo con las cuñas que llevan preparadas.

Mientras tanto abajo en el salón principal un sirviente se acerca a Milla y le entrega una carta, una nota de Lord Caster para encontrarse con él tras la fiesta. Esto despierta su curiosidad pero por el momento debe mantenerse centrada en la misión.
Llegan las 11, la hora del discurso y el momento de actuar. El regulador y Milla se levantan de su mesa tratando de no llamar la atención y se dirigen a las escaleras donde Ulrich y Máximo les esperan. Los hermanos desenvainan sus armas y Milla prepara las cuñas para atrancar la puerta e impedir que el gobernador pueda escapar por las puertas laterales.

Cuando el gobernador comienza su discurso Ulrich abre de una patada la puerta principal del palco y todos entran causando gran revuelo entre los invitados. El regulador entra con tranquilidad y se dirige hacia el gobernador esposas en mano dispuesto a arrestarlo mientras y Ulrich y Máximo bloquean a la guardia personal del gobernador para impedir que puedan intervenir.
El gobernador no opone resistencia a su detención, y una vez establecido el orden el regulador se dirige desde el palco a los invitados para informar de lo que ha estado ocurriendo en Barboca los últimos meses.
Abajo los guardias del gobernador parecen desconcertados e indecisos y un pequeño grupo por lo visto muy leal al gobernador se decide a actuar y se abalanza hacia las escaleras armas en mano. Ulrich y Máximo codo con codo los reducen casi sin pestañear gracias a una posición ventajosa y disuadiendo al resto de guardias de realizar cualquier acto similar.

El regulador termina su trabajo y la ciudad está en apariencia limpia de corrupción, pero la vida de los hermanos cambia por completo.

Máximo, gracias a la recomendación que le llevó a viajar hasta la Barboca es ordenado sacerdote a cargo del templo del pueblo desde donde imparte la sabiduría y justicia de Arcoden a todos los fieles que lo visitan a diario.

Ulrich decidió que su vocación estaba del lado del orden y la ley, y gracias a la ayuda del regulador con el cual había entablado amistad, fue promocionado como guardia de la ciudad y recibió una invitación para instruirse en el cuerpo de guardia de la capital del reino, Cordala.

Milla decidió aceptar la invitación del joven Lord Caster, el cual resultó ser un noble de mente abierta al cual no le importó en absoluto su condición de plebeya, juntos se embarcaron en una relacción y ella no tardó en trasladarse a su nueva residencia en el distrito noble de Barboca.

Zacarías, que había decidido mantenerse al margen de los acontecimientos de Barboca se dedicó a la granja que finalmente heredó tras la muerte de su tio y disfrutó de una vida sencilla lejos de los problemas que solían rodear a sus tres hermanos.

16 abr 2012

3.4 – Peligro en las profundidades


Con Satori en el papel de Máximo Delawer
Con Kino en el papel de Ulric Delawer
Con Laja en el papel de Zacarías Delawer
Con Gloria en el papel de Milla Delawer
Escrito por Kino


Con el capitán de la guardia bajo arresto el siguiente paso era encargarse del corrupto gobernador de Barboca. Tras decidir que la mejor oportunidad que tenían para apresar al dirigente sería infiltrarse en la fiesta que éste iba a dar la siguiente noche, los cuatro hermanos debían planear cómo hacerlo, con ayuda del Regulador. Tras discutir las distintas posibilidades y las cosas que debían hacer para facilitar su entrada, Ulric, Milla y Máximo se pusieron manos a la obra. Zacarías, por su parte, ha decidido que no quiere arriesgarse por un problema que no le incumbe, y les dice a sus hermanos que los esperará antes de volver a Narrojo, pero que no quiere meterse en más líos. Sus hermanos, decepcionados, deciden seguir adelante con el plan.
Ulric se encaminó hacia los barrios bajos con el Regulador, quien había contactado con alguien para obtener la información que necesitaban para poder entrar en el castillo sin ser vistos. Tras un rato callejeando, llegan a la puerta trasera de algún tipo de establecimiento, en un oscuro callejón. El Regulador se acerca a la puerta, y llama. La pequeña portezuela se abre, mostrando unos oscuros ojos.
-              ¿Vienes del castillo? – Dice la voz.
-              No, pero a tu madre me la cepillo. – Contesta el Regulador.
Tras decir la contraseña, la puerta se abre y ambos pueden pasar. Siguen a la extraña figura por varios pasillos, hasta que se detiene y les señala una puerta flanqueada por dos guardias. Los guardias indican a Ulric que debe esperar fuera, pero permiten pasar al gobernador, que atraviesa la puerta y la cierra tras de sí.
Mientras tanto, Milla y Máximo han decidido quedarse en el templo, para buscar información en la biblioteca del lugar y se dirigen a hablar con el sacerdote de Arkoden, quien los guía hacia los polvorientos archivos del templo acumulados a lo largo de décadas.

Tras un rato esperando, Ulric ve como la puerta por donde entró el Regulador se abre, y éste sale con una media sonrisa en los labios.
-              Tengo lo que buscamos, salgamos de aquí. – Susurra.
De vuelta al templo donde les esperan sus hermanos, Ulric se percata de un extraño encapuchado que llama su atención desde detrás de unas cajas apiladas en un callejón. Este, aunque receloso, se acerca. El hombre le dice que si lo que buscan es información, él puede conseguírsela. Aunque en un principio Ulric no confía en él, decide arriesgarse, y le ofrece una moneda de oro.
-              Busco información sobre el castillo. – Dice Ulric.
-              Estás de suerte, amigo. – Susurra el encapuchado mientras coge la moneda de oro. – Tengo aquí mismo justo lo que necesitas.
El extraño hombre saca de una de las mangas de su túnica un pequeño pergamino enrollado, que resulta ser un mapa bastante detallado del castillo. Sin más, Ulric guarda el pergamino y se da la vuelta, haciendo un gesto al Regulador para que lo siga. Los dos aceleran el paso.

El tiempo pasa lentamente para Milla y Máximo, recorriendo los enormes pasillos de la biblioteca del templo llenos de antiguos tomos, teniendo que decidir si cada volumen merece ser investigado o no, debido al escaso tiempo del que disponen. Tras un rato buscando, Milla descubre por casualidad que uno de los libros que cargaba para investigar contiene un pequeño plano, y sorprendentemente una vieja llave. El plano muestra los pasadizos que ella y sus hermanos utilizaron previamente para escapar del cuartel de la guardia, por lo visto hay un sistema de galerías subterráneas que recorren el subsuelo de la ciudad y podrían estar conectadas con el propio castillo.
Tras el éxito cosechado en la búsqueda, los cuatro hermanos se reúnen con el Regulador para planear la infiltración en la fiesta. Milla y Máximo muestran el mapa y la llave que encontraron en el libro. Ulric muestra el mapa del castillo que recibió del extraño encapuchado. El regulador, por su parte, les informa de todo lo que consiguió averiguar en los barrios bajos y finalmente, tras debatirlo mucho, deciden que la mejor forma de actuación es dividirse en dos grupos. Uno de ellos, formado por Milla y el Regulador, entrará por la puerta principal aprovechando que el Regulador, por ser una figura pública de gran importancia, tiene invitación a la fiesta. Milla actuará como su acompañante, y aprovecharán para investigar el castillo. Máximo y Ulric, por su parte, deciden que su mejor baza mejor es entrar  recorriendo las catacumbas que conectan con las mazmorras del castillo (las mismas que utilizaron para escapar de la prisión). Para su suerte, han conseguido saber que dichas mazmorras llevan en desuso mucho tiempo y por lo tanto no deberían tener problemas de acceso.
Una vez planteado el plan de acción, Ulric propone explorar las mazmorras la noche anterior a la fiesta, para asegurarse de que llegar al castillo es factible. Tras equiparse con antorchas los tres hermanos se encaminan hacia el cementerio, donde bajan a las catacumbas y comienzan su marcha. Gracias al mapa y con la ayuda de antorchas recorrer los oscuros pasajes subterráneos resulta más facil de lo esperado.
Tras un rato de exploración, encuentran un derrumbamiento en una galería, aunque éste no les impide el paso. Mientras lo atraviesan para continuar su camino, encuentran un cadáver aplastado por una roca de gran tamaño. Deciden mover la roca y descubren que el cadáver parece ser de un mediano, algo extraño debido al carácter racista generalizado en el reino de Cordalena. En su mochila descubren varias piezas de oro, y un mapa tosco de las galerías subterráneas que añade más información a la que ya tenían, además de una pequeña llave, que deciden conservar. Siguiendo dicho mapa, llegan a una pequeña habitación, casi un zulo, en la que únicamente hay una pequeña cama y algún mueble, todo muy viejo y húmedo. El tamaño de la habitación y los muebles les hace pensar que el mediano ha estado viviendo en las catacumbas, ocultándose de la gente de la superficie. Investigando la habitación, Milla descubre un pequeño compartimento en la pared, que resulta contener una pequeña caja de metal. Al examinarla, ven que tiene una cerradura y deciden probar suerte con la llave que encontraron. La caja se abre, y encuentran una pequeña fortuna en piezas de oro, probablemente ganado en algún negocio al margen de la ley.
Los tres hermanos continúan explorando las galerías, y deciden ir por el lugar indicado en el mapa del mediano, que parecía conocer bien el terreno. Cuando pasan por un pequeño cruce de caminos, ven una sombra de pequeño tamaño pasar a gran velocidad por una galería adyacente, lo que les lleva a acelerar el paso para evitar meterse en problemas. Al llegar a un pasillo más ancho que los anteriores, se percatan de que las paredes están llenas de agujeros de un tamaño que les hace pensar que podrían estar transitados por alimañas. Con el tiempo en su contra descartan volver sobre sus pasos y deciden arriesgarse a atravesar la galería, cuando van por la mitad varias ratas de gran tamaño aparecen por los túneles y rápidamente desenfundan las armas para defenderse de los rabiosos roedores. Nunca habían visto ratas tan grandes, la más pequeña de ellas les llegaba por las rodillas y parecían inusualmente agresivas.

Tras un feroz enfrentamiento, varias ratas yacen muertas y el resto huyen por los túneles, presas del miedo provocado por los ataques de los hermanos, y las humeantes antorchas usadas como arma improvisada. Los hermanos deciden continuar el camino, y deben apresurarse, ya que únicamente les queda una antorcha además de la que llevan, para volver. Cuando creen que va a ser la hora de dar la vuelta sin haber alcanzado su destino, vislumbran un portón de madera al final de un estrecho pasillo. Al acercarse, comprueban que la puerta está atrancada pero con un poco de esfuerzo logran abrirla sin hacer demasiado ruido y la atraviesan. Efectivamente, se encuentran en las mazmorras del castillo, y tras una ojeada rápida del terreno, deciden volver, ya tienen lo que habían venido a buscar, una ruta segura a las entrañas del castillo.
Al llegar al templo, casi al amanecer, tras un camino de vuelta sin más incidentes, deciden descansar hasta la noche, cuando se producirá la infiltración. Antes de dormir, se reúnen con el Regulador para ultimar los detalles del plan.