3.5 – El baile
Con Satori en el papel de Máximo Delawer
Con Kino en el papel de Ulric Delawer
Con Laja en el papel de Zacarías Delawer
Con Gloria en el papel de Milla Delawer
Con Laja en el papel de Zacarías Delawer
Con Gloria en el papel de Milla Delawer
Escrito por Gloria
Al
día siguiente, tras descansar de una ajetreada noche recorriendo los
subterráneos de la ciudad los hermanos comienzan los preparativos para sus respectivas
misiones. Mientras Milla se marcha con el regulador para acompañarlo a la
fiesta en el castillo, Ulrich y Máximo se preparan para entrar nuevamente en
los pasadizos.
Milla
y el regulador llegan al castillo, todo parece normal y nadie les corta el
paso, seguramente el gobernador no quiere ningún escándalo. Los sientan en la
zona más apartada del gran salón, junto a grupo de nobles. Tras disimular un rato,
Milla abandona la mesa y se dirige hacia la zona de baños, que como ya sabían
por los planos obtenidos en los barrios bajos, se encontraba junto a las
escaleras. Se asegura de que no hay guardia vigilando y decide bajar primero a
las mazmorras para desbloquear la entrada que sus hermanos utilizarían mas
tarde para colarse en el castillo. Tras completar la misión con éxito y sin
percances decide arriesgarse a subir a la planta superior y buscar ahí
cualquier información que pueda resultar util en la acusación de corrupción
contra el gobernador. Vuelve a asegurarse que no haya guardias vigilando los
pasillos, y al no ver a ninguno se dirige hacia donde debería de estar el
despacho del gobernador según el mapa que tienen, pero la puerta está cerrada,
prueba por la habitación del gobernador, pero la puerta que da al despacho
también está cerrada. Como no puede hacer más, decide bajar a avisar al
regulador, a ver si él tiene más suerte.
Se
sienta de nuevo en su mesa, intentando entablar conversación y disimular hasta
que llegue la hora de actuar, incluso sale a bailar con un joven noble, Lord
Castel que se muestra bastante interesado en la muchacha. Pasado unos momentos
el regulador se ausenta, y transcurrido un tiempo vuelve, informando a Milla
que ya tiene todos los papeles que necesitan y que están a buen recaudo en las
mazmorras donde nadie se tropezará con ellos por accidente.
Mientras
el regulador y Milla “disfrutan” del baile, Ulrich y Máximo llegan al castillo
por las mazmorras tras un viaje silencioso y lúgubre por los subterráneos. Encuentran
resistencia con una de las puertas, pero consiguen echarla abajo sin llamar la
atención, y atraviesan con facilidad la segunda puerta abierta anteriormente
por Milla que les sitúa directamente en la planta baja del castillo. Siguiendo
el plan previamente trazado suben sin complicaciones a la primera planta y
pasan a comprobar las puertas del palco donde se prevee que el gobernador de su
ya habitual discurso. Las puertas laterales están cerradas con llave y la principal
abre hacia dentro, algo que les viene bien para bloquearlo con las cuñas que
llevan preparadas.
Mientras
tanto abajo en el salón principal un sirviente se acerca a Milla y le entrega
una carta, una nota de Lord Caster para encontrarse con él tras la fiesta. Esto
despierta su curiosidad pero por el momento debe mantenerse centrada en la
misión.
Llegan
las 11, la hora del discurso y el momento de actuar. El regulador y Milla se
levantan de su mesa tratando de no llamar la atención y se dirigen a las escaleras
donde Ulrich y Máximo les esperan. Los hermanos desenvainan sus armas y Milla
prepara las cuñas para atrancar la puerta e impedir que el gobernador pueda
escapar por las puertas laterales.
Cuando
el gobernador comienza su discurso Ulrich abre de una patada la puerta
principal del palco y todos entran causando gran revuelo entre los invitados.
El regulador entra con tranquilidad y se dirige hacia el gobernador esposas en
mano dispuesto a arrestarlo mientras y Ulrich y Máximo bloquean a la guardia personal
del gobernador para impedir que puedan intervenir.
El
gobernador no opone resistencia a su detención, y una vez establecido el orden
el regulador se dirige desde el palco a los invitados para informar de lo que
ha estado ocurriendo en Barboca los últimos meses.
Abajo
los guardias del gobernador parecen desconcertados e indecisos y un pequeño
grupo por lo visto muy leal al gobernador se decide a actuar y se abalanza
hacia las escaleras armas en mano. Ulrich y Máximo codo con codo los reducen
casi sin pestañear gracias a una posición ventajosa y disuadiendo al resto de
guardias de realizar cualquier acto similar.
El
regulador termina su trabajo y la ciudad está en apariencia limpia de
corrupción, pero la vida de los hermanos cambia por completo.
Máximo,
gracias a la recomendación que le llevó a viajar hasta la Barboca es ordenado
sacerdote a cargo del templo del pueblo desde donde imparte la sabiduría y
justicia de Arcoden a todos los fieles que lo visitan a diario.
Ulrich
decidió que su vocación estaba del lado del orden y la ley, y gracias a la
ayuda del regulador con el cual había entablado amistad, fue promocionado como
guardia de la ciudad y recibió una invitación para instruirse en el cuerpo de
guardia de la capital del reino, Cordala.
Milla
decidió aceptar la invitación del joven Lord Caster, el cual resultó ser un
noble de mente abierta al cual no le importó en absoluto su condición de
plebeya, juntos se embarcaron en una relacción y ella no tardó en trasladarse a
su nueva residencia en el distrito noble de Barboca.
Zacarías,
que había decidido mantenerse al margen de los acontecimientos de Barboca se
dedicó a la granja que finalmente heredó tras la muerte de su tio y disfrutó de
una vida sencilla lejos de los problemas que solían rodear a sus tres hermanos.

