3.1 - Pérdida.
Con Satori en el papel de Máximo Delawer
Con Kino en el papel de Ulric Delawer
Con Laja en el papel de Zacarías Delawer
Con Gloria en el papel de Milla Delawer
Escrito por Por Joaquin Vidal (Kino)

Amanece en la granja de los Delawer, una familia de granjeros residentes en Cotar, una pequeña isla del mar de Fibrien a varias millas de la costa de Cordalena. Al contrario que los granjeros del continente, disfrutan de una vida relativamente acomodada. Viven en una granja enorme a unas pocas horas en carro de la única ciudad de la isla, Cariza. En ella convive toda la familia: el matrimonio y sus 6 hijos, la esposa del mayor, así como los tres abuelos que quedan con vida, y un sobrino del matrimonio que quedó huérfano.
Matt es el hermano mayor, es ya un adulto que vive con su esposa en la granja junto al resto de la familia y se encarga de muchos de los asuntos de la granja junto a su padre.
Máximo es el siguiente en edad, un muchacho responsable que se esfuerza en evitar que sus hermanos pequeños no hagan demasiadas trastadas en la granja.
Milla es la hermana melliza de Máximo, es la única chica de los seis hermanos y también la más cultivada, desde pequeñita se interesó por los libros y su contenido y es la única que sabe leer y escribir.
Ulric es el siguiente en edad, se trata de un muchacho lleno de energía, revoltoso y travieso que a pesar de algunas travesuras a sus hermanos haría cualquier cosa por ellos puesto que les tiene mucho aprecio.
Zacarías es el siguiente en edad, es más pequeño y rechoncho que sus hermanos mayores y suele ser motivo de burla entre ellos por lo que siempre busca refugio en las faldas de su madre.
Tomás es el hermano menor, un pequeño muchacho que todavía está aprendiendo a hablar.
Como todas las mañanas, Ulric, el tercero, se levantó el primero y bajó corriendo a desayunar tras despertar con insistencia a sus hermanos. Abajo, la madre de los chicos preparaba un abundante desayuno a base de huevos y carne, preocupada ante el retraso de su marido y su hijo mayor, Matt, que tendrían que haber vuelto de vender huevos y leche a la ciudad. Tras un día tranquilo, la familia se reúne para cenar, y al llegar los chicos ven que su padre y su hermano no han vuelto aún. Su madre discute con los abuelos si deberían ir a buscarlos. Máximo, el segundo hermano, interrumpe a su madre, convencido de que él puede encargarse de ir en su búsqueda. Tras discutir el asunto y terminar la cena, la madre los manda a la cama, sin haber decidido aún qué hacer.
Al día siguiente, cuando los chicos bajan a la cocina se encuentran con que su madre ha decidido que Máximo puede ir a buscar a su padre y a su hermano. Otros tres hijos suyos, Milla, Ulric y el rechoncho Zacarías, deciden acompañar a su hermano a Cariza. Enseguida parten en un carromato hacia la ciudad. Durante la travesía, pasan cerca de un bosque al pie de una enorme loma cuyo linde se extiende paralelo al camino. Más adelante, encuentran unas ropas ensangrentadas en la carretera, y lo achacan a una silueta que vieron al pasar cerca del bosque. Temiendo el asalto de bandidos, aceleran el paso.
Finalmente, divisan la ciudad en el horizonte, y según se van acercando, se dan cuenta de que algo ocurre, puesto que al contrario que otras veces que Milla y Máximo han ido a la ciudad, no hay un alma en la calle. Deciden ir directos a casa de sus tíos, una pareja residente en la ciudad, donde suelen pasar la noche cuando van a vender sus productos. Según se acercan, observan que además de que la ciudad está desierta algunas ventanas están rotas, hay puertas entreabiertas y mercancías abandonadas en plena calle. Al llegar a la casa de sus tíos se encuentran la puerta entreabierta y deciden entrar, entonces un ruido a sus espaldas los sobresalta, y al darse la vuelta ven que un hombre armado con una azada los mira fijamente mientras una siniestra sonrisa asoma por la comisura de sus labios. De repente, echa a correr hacia ellos blandiendo la azada, pero el hombre es lento y les da tiempo a entrar en la casa y atrancar la puerta. Mientras el hombre golpea la puerta y los insta a salir mientras ríe a carcajadas.
Mientras Ulric y Zacarías inspeccionan la planta baja, consistente en un salón grande y una cocina, buscando velas, Máximo y Milla suben las escaleras al segundo piso buscando signos de vida. En la cocina todo está desordenado, y todo el suelo está cubierto de cajones fuera de su sitio y utensilios de cocina. Deciden coger algunos cuchillos para defenderse, y en uno de los cajones encuentran unas velas y unos fósforos. De repente, oyen a Milla gritar y vuelven al salón. Al ver que no están ahí, Ulric sube corriendo las escaleras, pero se queda paralizado al llegar arriba: un cadáver yace en el pasillo del piso superior, cubierto de sangre y cortes, y sin cabeza. De repente, Máximo y Milla salen de una de las habitaciones, llorando.
-No entres.- Máximo hace un gesto con la mano a Ulric.
- ¿Qué ha pasado? - Responde.
Mientras, Zacarías ha subido también, y mira petrificado el cadáver.
- Nuestro padre ha muerto, y Matt también. - Dice Milla, sollozando.
Los chicos, terriblemente afectados, tardan un poco en darse cuenta que el hombre de la azada continúa dando golpes a la puerta, y llamándolos.
- Ha sido él, seguro. - Concluye Máximo.
Ulric, sin mediar palabra, baja corriendo por las escaleras.
Máximo y Milla tardan en asimilar lo que han visto: al entrar a la habitación, la horrible visión de tres cabezas sangrantes, con rostros torcidos por el horror, colocadas en hilera encima de un viejo escritorio. Su padre, su hermano mayor y su tía han sido asesinados, y sus cabezas separadas de sus cuerpos. Se dan cuenta que el cadáver sin cabeza es de su tía, y deciden terminar de examinar las habitaciones, en busca de su tío. Tras comprobar una habitación vacía, entran a la última, horrorizándose una vez más al encontrar los dos cadáveres sin cabeza restantes colocados encima de la cama de forma obscena, aberrante, uno sobre otro. Al no encontrar rastro de su tío, deciden que tienen que salir de allí cuanto antes, y salen de la habitación. En ese momento, oyen un grito.
- ¡Le he dado! ¡Creo que lo he matado! - La voz de Ulric suena estridente, y excitada.
Milla decide atrancarse en la habitación hasta que pase el peligro, cogiendo a Zacarías e instándole para que se quede con ella. Máximo sale de la habitación, mientras Milla cierra la puerta a sus espaldas, y baja las escaleras. Al bajar, Ulric le cuenta cómo ha apuñalado en la cara al hombre de la azada, tras atraerlo hacia la ventana rota. Los chicos deciden que tienen que encontrar la forma de escapar, así que buscan una vía de escape, pero las únicas ventanas de la planta baja son demasiado pequeñas y dan a la calle donde les espera el siniestro personaje. Finalmente, deciden enfrentarse a él.
Máximo y Ulric bajan a la planta baja mientras Milla protege a Zacarías en la planta superior, y mientras Máximo abre la puerta, Ulric, escondido en un lateral, asalta al enorme hombre cuando éste pasa por su lado, directo hacia Máximo, el ataque lo pilla por sorpresa cortándole la yugular y haciendo que caiga al suelo, convulsionando mientras sus ojos se apagan. Sin perder el tiempo, se asoman fuera, y al ver a lo lejos una turba de gente apaleando brutalmente a alguien, deciden echar a correr en dirección contraria, para salvar sus vidas.
A la primera oportunidad salen de la calle principal para internarse en los callejones, buscando salir de la ciudad lo antes posible y volver a su granja. De repente, se oye el llanto de un bebé, y aunque Milla y Zacarías instan a sus hermanos a salir corriendo, Ulric y Máximo deciden salvarlo de una muerte segura. Localizan al bebe en algún lugar de la planta alta de una casa cercana. Ulric trepa por la fachada con ayuda de Máximo hasta el primer piso. Por suerte, la ventana estaba abierta, así que salta dentro de la habitación, en la que encuentra al bebé en una cuna. Justo cuando va a cogerlo, unos golpes en la puerta de la habitación lo sobresaltan, y temiendo que la historia se repita, coge al bebé rápidamente y sin pensarlo, salta por la ventana. Afortunadamente, Máximo sigue debajo y agarra como puede a ambos, salvándolos de una caída muy dolorosa. Continúan corriendo y de repente se dan cuenta que un hombre enorme los persigue. Continúan corriendo y serpenteando por los callejones hasta que llegan a la entrada de la ciudad, y tras varios cientos de metros más corriendo a campo abierto, pierden de vista a su perseguidor.
Cuando de nuevo divisan el linde del bosque que rodea la enorme loma, deciden desviarse y viajar por él para evitar ser vistos por el camino. De repente, oyen unos ruidos, y se esconden corriendo. Un grupo de hombres con los ropajes ensangrentados caminan cerca del linde del bosque, en dirección contraria a ellos. Portan armas llenas de sangre, y a algunos hasta les faltan extremidades. Los chicos se temen lo peor, y continúan su camino.
Al llegar a la casa, el paisaje es desolador. Todos los animales que están fuera de sus edificios se encuentran muertos, salvo alguna gallina suelta que picotea por aquí y por allá, ajena al desastre. Cuando se acercan a la entrada de la granja, observan aterrados cómo una figura humana cuelga del enorme cartel que indica el nombre de la granja. Su abuelo, sin ir más lejos, es quien está clavado de forma brutal en la madera, aún goteando sangre.
Los chicos pierden toda esperanza, pero deciden buscar algún superviviente antes de dar a su familia por perdida. Van directos al edificio principal y observan que todo está patas arriba, igual que en las casas de Cariza. Dejan al bebé que recogieron en la ciudad encima de una silla para investigar, y al subir al dormitorio, sorprenden a un hombre de espaldas, aserrando algo con ímpetu. Descubren qué es cuando ven la cabeza de su hermano, junto a otros miembros, colocados cerca de donde se encuentra el hombre del serrucho. Llenos de rabia y dolor, los tres mayores se lanzan hacia el hombre cuchillos en mano mientras Zacarías aún no ha terminado de subir la escalera. El hombre muere al instante bajo la lluvia de cuchilladas que le asestan. Salen de la habitación, y evitan que su hermano pequeño contemple tal carnicería. Al salir al exterior oyen un grito proveniente del establo. Al entrar, comprueban estupefactos a su tío, el que residía en la ciudad y no encontraron, con la ropa ensangrentada y un enorme cuchillo de carnicero en la mano. Al verlos, sonríe, se da la vuelta y se encamina hacia un cuarto que hay al final del establo.
Venid, quiero enseñaros algo…
Ulric, dándose cuenta de que su tío también está afectado por lo que sea que afectó al resto de habitantes de la ciudad, intenta acabar con todo rápidamente, y lanza un cuchillo a su tío. El cuchillo se le clava profundamente en la espalda y el hombre se vuelve, fuera de sí, cargando con rabia contra sus sobrinos. Tras un encarnizado combate en un arranque de furia Zacarías ensarta a su tío con una horca dándole una muerte rápida.
Tras abatir a su tío y entran al cuarto del fondo del establo. Horrorizados, contemplan los cuerpos de su madre y sus dos abuelas colgadas de ganchos, como si fueran piezas de carne, completamente desfiguradas y descuartizadas. Su madre, aún viva, les dice a sus hijos que huyan lejos antes de exhalar su último aliento. Los chicos, comprendiendo que en la granja no están a salvo, deciden abandonar la isla. Tras recoger todo lo que creen necesario y abrigar al bebé, echan a andar bordeando la costa, en dirección al puerto. Al día siguiente, fatigados y con el ánimo por los suelos, llegan al único puerto de la ciudad, donde aún se libra una batalla entre los que quieren huir de la isla, y los enajenados mentales que matan a todo el que se les pone por delante. Los chicos consiguen llegar a escondidas hasta un pequeño bote de remos, y no dudan en cogerlo y zarpar al mar abierto.
Al día siguiente, exhaustos de tanto correr, huir y remar, y preocupados por el sol y la deshidratación, cuando pensaban que todo estaba perdido, un barco pesquero los recoge. El barco va dirección al reino de Cordalena, donde los chicos esperan encontrar un futuro que les haga olvidar la pesadilla que han vivido los últimos días.
1 comentario:
Mola, estoy deseando leer las dos siguientes crónicas ^_^
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